Aislamiento acústico domestico: una tendencia cada día más popular

Aislamiento acústico domestico: una tendencia cada día más popular

En la actualidad las personas buscan vivir de la forma más cómoda posible, para ello prestan mucha atención a los pequeños detalles que puedan ayudar a generar más confort y tranquilidad en su hogar.

Uno de los grandes problemas que existen en el hogar, es la entrada de ruido exterior, especialmente en zonas urbanas y sobrepobladas como las grandes ciudades, lo que ha popularizado el aislamiento acústico como una forma de mitigar el ruido ambiental y tener espacios más tranquilos, cómodos y silenciosos.

Ahora bien, por lo general solemos tener muy clara la importancia de un buen aislamiento térmico, pues este es fundamental tanto en invierno como en verano, pero, ¿Qué es el aislamiento acústico y cómo funciona? ¿Cómo se instala? ¿Qué beneficios tiene?, esas preguntas las contestaremos a continuación gracias a nuestros aliados de Crearsur, quienes cuentan con más de 15 años de experiencia trabajando en el área de aislamientos térmicos y acústicos.

¿Qué es y cómo funciona el aislamiento acústico?

Todos estamos familiarizados con el concepto de aislamiento térmico que consiste en crear una barrera que consiga proteger de los cambios climáticos el interior de la vivienda, en el caso del acústico el principio es el mismo, pero tiene como objetivo limitar la propagación del ruido en una propiedad. Las capas de material aislante se colocan en suelos, paredes y fachadas y actúa como amortiguador tanto del ruido exterior, como del que se produce dentro.

La insonorización de un espacio, ayuda muchísimo en la sensación de confort dentro de la propiedad, lo que evidentemente afectará positivamente la vida diaria del hogar. Para entender cómo funciona el aislamiento acústico, tenemos que ir a la raíz científica de la ley física de la masa, según esta premisa ampliamente comprobable un material pesado y denso no permite que pasen las vibraciones sonoras.

Ahora bien, parece fácil la premisa de adecuar un objeto pesado y denso en nuestras paredes, el truco es que si se instalan paneles acústicos –como los que solemos ver en estudios de grabación- se disminuye considerablemente el espacio del que dispone la estancia. Para que la instalación de este tipo de aislamiento no le quite espacio a la habitación, se utilizan paneles separados por materiales diferentes, la mayoría de las veces es celulosa, lana mineral o tablero de corcho, que ocupan poco espacio y pueden instalarse fácilmente sin demasiadas obras.

¿Qué tipo de aislamientos acústicos existen?

En el mercado podemos encontrar una variedad de materiales especiales para el aislamiento acústico que pueden ser utilizados de forma doméstica, algunos de ellos son:

  • Aisladores de sonido natural: La naturaleza es muy sabia y de ella se pueden obtener aislantes acústicos como lo son corcho, lana de oveja, paja, mazorca, entre otros. Esta es una opción muy amigable con el medio ambiente y se ha popularizado no solamente por ser ecológica, sino porque su instalación es sencilla. Como aspecto menos positivo es que no puede ser utilizado en todos los casos, sin embargo, podemos estar seguros que, en un par de años, se habrán desarrollado las tecnologías necesarias para que esta opción sea la más llamativa y accesible para los hogares.
  • Aisladores de sonido minerales: Siguiendo con la línea natural, este tipo de aislante son lanas de vidrio que se obtienen a partir de sílice, lana de roca, perlita, arcilla expandida y espuma de vidrio. Los aislantes minerales son el tipo más comercializado y popular, gracias a que tienen una buena relación entre el precio y la calidad que ofrece.
  • Aisladores acústicos sintéticos: En este caso se agrupan los poliestirenos expandidos y extruidos, el poliuretano (considerados los aislantes con menor rendimiento acústico y por ende reservados para el aislamiento térmico) y las espumas fenólicas, siendo esta última uno de los mejores aislantes que se pueden encontrar en el mercado.

En relación a los aisladores sintéticos, hay un gran punto en contra, y es que estos son productos derivados del petróleo, lo que significa que el impacto ambiental que deja a lo largo de su proceso de creación es bastante negativo.

Beneficios del aislamiento acústico en relación a la propiedad

Cuando se tiene aislamiento acústico la propiedad se ve beneficiada. De forma general podemos destacar que como ya hemos mencionado antes, contar con esto disminuye considerablemente el ruido que entra a la propiedad, pero también el ruido que sale de ella, lo que puede ser muy positivo cuando se tienen niños pequeños que, por naturaleza son ruidosos, así como también si se suelen realizar trabajos de construcción de algún tipo de forma constante, ya sea en lo que se refiera a remodelaciones o a actividades recreativas como ensayos musicales o carpintería.

Apartando estos beneficios, la propiedad gana mucho en relación a los siguientes aspectos:

  1. Privacidad: Es evidente que, al no salir ruido de nuestro hogar, las personas que viven fuera no se enteran de nada de lo que ocurra. Y desde adentro se escuchará muchísimo menos el ruido ambiental, especialmente si hacemos vidas en zonas muy urbanizadas en las que hay movimiento constante de choches y personas.
  2. Le da valor económico a la propiedad: Si bien instalar este aislamiento significa una inversión de dinero, esta inversión significa que a largo plazo la propiedad vale más, ya que contar con aislamiento acústico está siendo muy solicitado por los compradores que lo necesitan y que no quieren llegar a la propiedad y tener que hacer todo el trabajo de instalación. Por lo que contar con este, es un punto más a favor a la hora de vender la propiedad por mayor cantidad de dinero, especialmente si se trata de propiedades en zonas muy ruidosas.

Contar con este tipo de aislamiento es una buena forma de aumentar la comodidad y calidad de vida de quienes viven en la propiedad, no solo porque percibimos menos ruido, sino porque a largo plazo es muy positivo para otros aspectos como:

  • Disminuir el estrés: Estudios han comprobado que el ruido –sobre todo el fuerte- hace que nuestro cerebro sienta peligro. Un sonido ambiental que no estemos esperando desencadena una respuesta lo queramos o no; cuando nos asustamos al caerse un vaso o cuando suena una bocina en el exterior, nuestro cuerpo lo percibe como un peligro, lo que nos mantiene en alerta constante. Eso quiere decir que un hogar más silencioso nos ayudara a tener menos estrés a largo plazo, pues nuestro cerebro deja de estar en alerta permanente.
  • Mejorar la calidad del sueño: Las personas que tienen el sueño muy liviano suelen despertarse más fácilmente que aquellos que tienen un sueño más pesado. Pero en cualquiera de los casos, las interrupciones del sueño de forma constante pueden ocasionar insomnio, cansancio general y a largo plazo depresión, ya que, si no se logra descansar durante las horas de sueño, el cuerpo reacciona de forma negativa. El aislamiento acústico ayuda a que las personas tengan sueños más completos y profundos, mitigando más de un 70% del ruido ambiental.
  • Regeneración y crecimiento de las células cerebrales: Según estudios científicos, el silencio ayuda con la creación y regeneración de las células asociadas a los procesos de aprendizaje, así como también la memoria y las emociones. Lo que evidentemente ayudará al bienestar general de la persona.
  • Mejora positivamente la memoria: Otros estudios han demostrado que aun habiendo un silencio absoluto, la corteza auditiva del cerebro sigue funcionando, lo que significa que las personas alucinan con el sonido. Cuando no hay ruido, el cerebro puede enfocarse en otras cosas, entre esas, recordar. Estos recuerdos pueden ser de conversaciones, buenos y malos momentos, permitir conectar nuevamente con emociones pasadas, lo que ayuda positivamente a mantener la buena memoria.
  • Invita a la reflexión: El silencio es bastante positivo cuando se necesita analizar y gestionar las cosas que nos ocurren día a día. Cuando hay silencio, los procesos mentales se pueden desligar un poco del ruido ambiental, lo que le permite a la persona escucharse a sí misma y reflexionar sobres nuestras opiniones y puntos de vista, así como también de los otros.
  • Desarrolla los otros sentidos: Si bien el sentido auditivo es necesario –para quienes siempre lo hemos tenido- el ruido nos impide en muchas oportunidades desarrollar los otros. Si hay silencio nuestro cerebro se enfoca en sabores, olores y sensaciones táctiles.
  • Ayuda con la productividad: Hay muchas personas a las que le cuesta trabajar o estudiar si hay ruido. El silencio permite que el cerebro se concentre en la tarea, pues los estímulos auditivos han disminuido considerablemente, lo que le permite ser más eficiente a la hora de invertir tiempo en tareas que requieran de su concentración.

El aislamiento acústico es una tendencia que llegó para quedarse porque los beneficios que genera a la salud y a la convivencia familiar son múltiples y porque, además, es una inversión que, con el tiempo, se paga a si misma aumentando el valor de la propiedad. Lo verdaderamente importante es que sea un trabajo hecho por profesionales que aseguren la calidad del material aislante, así como el cuidado que debe tenerse durante la instalación.

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