El negocio en alza de los “sí, acepto”

El negocio en alza de los “sí, acepto”

El negocio de los vestidos de novia ha venido en alza desde el 2014, cuando, según el INE, los matrimonios se fueron en aumento y creció el gasto medio de cada enlace en casi un tercio. Suerte que viene a revertir el hundimiento sufrido por el mercado durante la crisis.

La caída de las bodas en el 2013

El repunte ha sido un alivio para un mercado que en el 2013 había caído a la mitad desde los 4.300 millones de euros facturados en 2007 y que, según expertos en la confección y distribución de vestidos de novia de la talla de Joana Diestre,  había obligado los fabricantes de moda nupcial a volcarse al mercado exterior ya que dentro del país, se asentarán la venta y el alquiler de vestidos de novia usados, haciendo que las novias tuvieran que elegir el vestido más importante de sus vidas con calculadora en mano y con muchas limitaciones. Y sí, España se convirtió en  la segunda potencia mundial de estos atuendos; pero a coste de que sus bodas se mermaran a una cuarta parte en todo.

“Se invitaban a menos personas, y algunos rechazaban asistir para ahorrarse el regalo. Bajó el número de bodas eclesiásticas que evitaba el gasto en flores y el donativo al párroco. Los convites se abarataron con productos más económicos. Las orquestas dieron paso a los disc-jockeys. Los contrayentes cambiaron el viaje a Seychelles o Maldivas por playas más modestas. Y los novios empezaron a alquilar y a comprar vestidos de segunda mano”, cuenta Gustavo Zamayoa, presidente de Federación de Usuarios Consumidores Independientes (FUCI).

De hecho, las cifras muestran que mientras una boda en el 2008 se gastaba casi 23.000 euros, la cifra bajó hasta 13.200 euros en el 2013.Así, dicho hundimiento cambió el mercado. “A las novias les gustaba mostrar sus vestidos nuevos antes de la crisis, ahora hablan orgullosas del ahorro del 50% por llevar uno de segunda mano. El traje del novio y los vestidos de fiesta para invitadas usados tienen mayores rebajas. Y hemos empezado a ver que quienes los han comprado usados los vuelven a vender para recuperar el gasto”, asegura Carmen Limia, directora de marketing de Schibsted Spain. Es la empresa propietaria del portal Segundamano, que vendió 1.000 trajes de novia entre mayo de 2014 y mayo de 2015, y tiene una oferta de 5.500 más.

Todo esto sin contar las 45.000 bodas que dejaron de celebrarse en seis años y que supusieron unas pérdidas superiores a 100 millones de euros, solo en trajes de novia. “La cifra es considerable en un mercado donde el 93% de las firmas facturan menos de un millón de euros. Las exportaciones salvaron el sector, convirtiendo a España en potencia mundial. Ha sido el mayor cambio”, cuenta Jaime de la Figuera, director de Momad 1001 Bodas, la feria madrileña del sector.

El alquiler de los vestidos de novia se anota una directo al altar

Por su parte, el alquiler de vestidos de novia se logró afianzar con un crecimiento de un 14% anual; lo cual  no es de extrañar si se pueden conseguir trajes por 525 euros, con arreglo de adaptación incluido, e incluso en algunas de estas tiendas hasta te dejan que te pruebes los vestidos que quieras.

Así, según las cifras alrededor de 3.000 novias españolas optaron por el traje usado en 2014, lo que arroja un crecimiento en comparación a las cifras de años anteriores, que son muy inferiores. Mientras que, los lugares donde más se venden vestidos de novia de segunda mano son Madrid (36%), Barcelona (13%), Valencia (5%), Málaga (3%) y Asturias (2%).

Esto porque los novios comenzaron a buscar más que amor, rebajas; y en las tiendas de segunda mano es donde más encuentran. Tanto así, que las novias que compran vestidos de segunda mano pueden llegar a ahorrarse de media 1.400€, e incluso algunas tiendas te dan la opción de vender tu vestido y recuperar hasta el 75% del precio que pagaron por él, lo que les ayuda a hacer frente a la factura del banquete.

Desde el punto de vista de las consumidoras, la principal razón que motiva a las futuras novias a dar este paso es que encuentran vestidos que aún están en el catálogo de las grandes firmas, pero con descuentos medios del 63%, pudiendo llegar a estar rebajados hasta el 96%, y hasta pueden encontrar más de 100 vestidos por menos de 250€. Una oportunidad al que cualquiera le daría el “sí, acepto”.

Además, aquellos usuarios que no solo buscan encontrar ofertas en el traje que usarán en el día más importante de sus vidas, sino que también buscan un producto abalado por las grandes firmas, también encuentran a su media naranja en el negocio de alquiler. Pueden  encontrar vestidos de colecciones anteriores que les enamoraron y ya no están en tienda, piezas vintage o complementos de boda en los que es posible ahorrarse una media del 50% en relación al precio original.

Vestidos de fiesta para invitadas

Del mismo modo, muchos diseñadores y diseñadoras nacionales se lanzaron a la confección de vestidos de fiesta para invitadas, madrinas e incluso damas de honor que, aunque en España no se llevan mucho, sí en las ceremonias internacionales. Así, tiendas como La Pepa, con quienes hemos tenido oportunidad de hablar, han visto la posibilidad de abrirse al mercado extranjero algo que, aunque a priori es complicado (según nos confirma el propietario de La Pepa), una vez planteados los modos de envío y los costes a pagar es más que viable, sobre todo si hablamos de la venta online.

Los vestidos de novia españoles le dan la vuelta al mundo

Como dijimos anteriormente, las exportaciones de moda nupcial comenzaron a duplicarse desde el 2007, hasta llegar a los 877 millones de euros facturados en 2014, según CITYC, el centro de información textil de referencia. Según lo cual, en la actualidad  una de cada 10 novias del mundo visten un traje español, y solo China supera esta cifra.

“Europa representa un 60% de nuestro volumen de negocio, con Italia como segundo mercado clave, tras España. China, Brasil y Rusia son los principales países de expansión, con un aumento del 129%, 54% y 13%, respectivamente. Destaca el gran crecimiento en países latino­americanos como México, Perú, República Dominicana, Uruguay o Venezuela”, apuntan los expertos.

Así mismo, las marcas españolas a nivel internacional no planean otra cosa que seguir su expansión y prometen duplicar los puntos de venta en cinco años, abriendo tiendas propias en las principales capitales del mundo, como Berlín, Roma y Bruselas, y reforzando su presencia en países emergentes como China y Rusia. Mientras, en Latinoamérica, aumenta el número de tiendas franquiciadas en Colombia, Panamá y República Dominicana, igual que en los países árabes.

Y esto no solo es algo que ha venido sucediendo en el negocio de los vestidos de novias, sino también en la hostelería especializada en banquetes de boda: “Todo el mundo se ha reinventado para hacer propuestas más económicas sin mermar la calidad. Ha variado la presentación, se ha dado prioridad a los pinchos y a las pequeñas porciones. Ha sido por la crisis y por la propia evolución”, cuenta Emilio Gallego, secretario general de la Federación Española de Hostelería, que confirma un aumento de los banquetes en los últimos años, “pero con la restricción del número de asistentes. Los convites habituales antes de la crisis eran de 200 personas, y ahora rondan los 140 invitados”.

Y por supuesto, no podían faltar los tradicionales viajes de novios, los cuales han repuntado sin cambios. O al menos así ha sido en Viajesnovias.com, la agencia pionera en este tipo de viajes que también nos cuenta que “Hemos comenzado a recuperar las ventas de los mismos viajes a destinos exóticos y de lujo, de unos 9.000 euros. En los peores años de la crisis, primaban los viajes a Tailandia o Caribe, de 5.000 a 7.000 euros”.

 

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