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¿Cómo sobrevivir a una inspección de trabajo?

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Llevar las cosas al día en una empresa es algo realmente complicado. Son tantas las cosas que has de tener en cuenta: trabajadores, proveedores, legislaciones, normativas… y un largo etcétera que conseguirá que nos arranquemos los pelos de la cabeza en más de una ocasión.

Si has llegado hasta este artículo es porque, al igual que al 100% de los empresarios de este país, te preocupa (y mucho) cumplir las normas vigentes de este país. ¿Para qué? Para que, si un día se te cuela una inspección sorpresa de trabajo, ¡no tengas que lamentarlo y te obliguen a echar el cierre eterno de la empresa que tanto te ha costado montar!

 

Paso a paso: ¿qué es una inspección de trabajo?

Según la Ley 23/2015, 21 de julio (BOE del 22 de julio), Ordenadora del Sistema de Inspección de Trabajo y Seguridad Social “atribuye a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social la vigilancia del cumplimiento de la normativa en el orden social”.

Básicamente, cuando se presenta una inspección de trabajo en un tu trabajo, se persona un funcionario del Ministerio de Trabajo y Promoción de empleo. Este caballero (o señora) va a comprobar que cumples a rajatabla todas las normas y reglamentos referente a todos los ámbitos: leyes, condiciones laborales, derechos de tus trabajadores, higiene… TODO.

Todos los empresarios sabemos que, cuando tomamos el riesgo de hacernos autónomos y abrir un negocio en este país, existe una serie de normativas que has de seguir a rajatabla para que estés dentro del marco legal y no tengas ningún problema con la Seguridad Social, el Ministerio de Trabajo, Hacienda o… por supuesto, con Inspección de trabajo.

Esta ley es muy, muy amplia (puedes verla en el link que te hemos dejado arriba) y comprende legalidades y normativas referentes a materias laborales, Seguridad Social y protección social, prevención de riesgos laborales, empleo, formación profesional para el empleo y protección por desempleo, colocación, economía social, emigración, movimientos migratorios y trabajo de extranjeros, igualdad de trato y oportunidades y no discriminación en el empleo, entre muchas otras que se regulan en el artículo 25.4.

 

Las inspecciones de trabajo: ¿amigas o enemigas?

Depende total y absolutamente de cómo gestione el empresario su negocio.

Voy a contar mi caso: justo un año antes de que empezase todo el tema de la pandemia, me llamaron para trabajar en una heladería de mi ciudad, al sur de España. Claro, yo estaba desesperadísima porque en mi ciudad es imposible encontrar trabajo, y, a pesar de que las condiciones laborales eran un verdadero abuso, acepté.

Cuando digo abuso, es quedarme corta: turno partido de catorce horas, a veces ni un solo día de descanso a la semana porque en verano, allí, es temporada alta, setecientos euros al mes, no se pagaban las horas extras… ¿Veis lo que quiero decir? Desesperación total.

Bueno, pues me llevé allí un año entero porque, por supuesto, necesitaba el dinero. Como muchas de las personas que cogen un trabajo por desesperación.

La cosa es que, durante un año completo, no cambió nada. Éramos tres compañeras muy quemadas por un sueldo malísimo y una cantidad de tiempo de trabajo esclavista. Y un día, justo cuando llevaba una hora fuera de mi turno, me mandó un WhatsApp mi compañera de trabajo, que estaba en el lugar desde que yo me había ido. Y me dijo las siguientes palabras: “Chiqui, ¡ha venido una inspección! Pillada total, verás tú mañana…”.

Pues, al día siguiente, cuando llegué a trabajar, las jefas (porque eran dos hermanas) nos reunieron a las tres y nos dieron una noticia: el de inspección las obligaba a pasar el contrato temporal a un contrato indefinido a las 2/3 partes de la plantilla: es decir, a dos de nosotras.

Al parecer, se habían dado cuenta de la cantidad de irregularidades que se sucedían en el negocio y esa era una de las obligaciones que les daban a cumplir.

Al cabo de dos semanas, yo y otra compañera teníamos contratos indefinidos.

 

 El miedo a las inspecciones de trabajo

¿Sabes qué es el miedo? El miedo, cito textualmente, “es una emoción desagradable que es provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, que se manifiesta en todos los animales, lo que incluye al ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror. Además, el miedo está relacionado con la ansiedad”.

Entonces, si pensamos detenidamente en lo que es el miedo y nos vamos a la actualidad sociedad, donde la mayoría de los empresarios temen a una inspección de trabajo… ¿existe realmente una razón de peso para que este miedo sea necesario?

En realidad, las inspecciones de trabajo solo son un verdadero problema real para aquellos empresarios que no cumplen con la legalidad en el ámbito laboral.

Es decir: si tú no incumples absolutamente ninguna de las leyes establecidas en este país —ya sea en el ámbito de tus trabajadores, de la higiene, de los contratos, o donde sea—, en realidad, que se te cuele una inspección de trabajo, no tendría que suponerte absolutamente ningún problema real.

Si lo tienes todo en regla y todo funciona exactamente como debería, ¿por qué tendrías que preocuparte por esto?

Otra cosa muy distinta es que, como mis jefas, estés incumpliendo leyes de salarios mínimos, convenios laborales, higiene, y un largo etcétera. Entonces, si oyes las palabras “inspección de trabajo” sí que empieces a preocuparte.

El miedo a las inspecciones de trabajo está muy unido al hecho de si estás haciendo lo que debes hacer o si, por el contrario, por ahorrarte unos euros, estás haciendo cosas que no deberías.

¿Tienes miedo a que te venga una inspección? Deberías de preguntarte entonces el porqué.

 

¿Cómo debemos actuar en una inspección de trabajo?

Si lo tienes todo en regla, no debes alarmarte. Es un procedimiento más. Pero, si no lo tienes, entonces esto te interesa.

 

¿Por qué se inicia una inspección de trabajo sorpresa?

Generalmente, el proceso se inicia porque se ha hecho una denuncia al Ministerio de Trabajo. PERO, y esto has de tenerlo en cuenta, esto no quiere decir que un inspector solo actúe ante denuncia: en ocasiones puede hacer visitas a negocios totalmente al azar… o en el marco de una campaña gubernamental o a instancias de un juez.

Entonces, da comienzo la inspección de trabajo.

 

¿Cómo se lleva a cabo la inspección de trabajo?

Puede iniciarse mediante tres formas muy concretas.

La primera es que se te notifique con anterioridad. Es posible que recibas una carta avisándote de que tal día a tal hora vas a tener una inspección de trabajo, y te van a pedir que tengas ciertos papeles a mano y en orden para poder consultarlos (ahora te explicaremos qué papeles pueden pedirte). Pero, y esto es importante, no tienen por qué avisarte. Si el Inspector lo ve oportuno, no va a mandársete ninguna carta… lo que nos lleva a la segunda opción.

La segunda es que el Inspector de trabajo se personifique sin avisar en tu lugar de trabajo. Sin avisar, para pillarte completamente por sorpresa. De esta forma, no podrás prepararte para ella y te pillará por completo con las manos en la masa. De nuevo, que esto te preocupe en exceso o no va a depender en gran medida de cómo respetes en el marco legal todo lo que has de respetar.

Existe otra pequeña posibilidad menos utilizada. En esta, recibirás una carta anunciándote que tal día a tal hora debes personarte en las oficias de la inspección. Además, se te solicitará una serie de documentaciones para corroborar que lo llevas todo al día.

 

¿Qué documentos pueden exigirme durante una inspección de trabajo?

Muchos, pero vamos a los básicos:

  • Escrituras de la sociedad
  • Contratos de trabajo y recibos de salario.
  • Libros contables
  • Documentos de alta y cotización de los trabajadores.
  • Registros horarios.
  • Declaraciones de Impuestos.
  • Plan de prevención, evaluación de riesgos, acreditación de formación, justificante de entrega de EPIs…

Los expertos de Asesoría Arjona nos aconsejan: el papeleo es algo realmente complicado de llevar si no sabes cómo hacerlo. Las asesorías laborales pueden encargarse de tener todo esto al día… y, además, algunas se encargan de representarte ante una Inspección de Trabajo.

 

¿Qué es lo importante ante una inspección de trabajo?

Colaborar. Siempre. Aunque no lo tengas todo al día, aunque haya aspectos de tu negocio que no estén cumpliendo la ley vigente: si te ve colaborador, es posible que no sea tan terrible como pudiera ser en un principio. Negarse es lo peor que puedes hacer, y no colaborar todavía menos… porque podrías llegar a ser, incluso, sancionado por obstrucción a esa labor inspectora.

Has de saber que, por ley, estás completamente obligado a facilitar todo cuanto te pidan: identificación de personal, contratos, facilitar acceso a instalaciones, proporcionar códigos de acceso y contraseña de ordenadores… todo cuanto necesitan para corroborar que tu negocio no incumple la ley en ningún ámbito.

Advertencia: SOLO si nuestro centro de trabajo es el mismo que nuestro domicilio habitual, podríamos exigir una orden judicial para permitir la entrada al inspector de trabajo.

¿Te lo aconsejo? No, podrías dar a entender que tu negocio es ilegal en algún aspecto y puede ser peor para ti.

¿Eres libre de hacerlo? Por supuesto.

 

El mayor consejo que puedo darte, empero, es que lo lleves todo al día y dentro de la ley. De esta forma, venga cuando venta una inspección… no tendrás nada de lo que preocuparte.