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La limpieza del futuro: ultrasonidos

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Suena a futuro, la limpieza tal y como podría llevarse a cabo en un futuro más tecnológico si cabe. Sin embargo, este tipo de limpieza, lleva años siento utilizado en algunos campos del sector industrial. En Iberkleen expertos en ofrecer soluciones de limpieza, nos han hablado de esta tecnología y sus procesos. Lejos de los tradicionales métodos mecánicos de limpieza, se encuentra este método particular basado en el principio de la cavitación acústica. Quien nos iba a decir que, el sonido tuviera esta utilidad. La eficiencia y eficacia demostrada, avalan la limpieza por ultrasonido, por ser capaz de acabar con la suciedad más difícil en toda clase de piezas, con independencia de su fragilidad o delicadeza.

Sectores como la automoción, la industria o la sanidad, recurren a este medio desde hace décadas, por su eficacia y el ahorro, tanto económico como de tiempo. Su versatilidad, lo convierte en el método apropiado para limpiar desde piezas pequeñas y delicadas como joyas, e incluso, circuitos impresos, hasta tamaños grandes y pesados como motores o maquinaria industrial.

Al trabajarse por inmersión, las superficies de las piezas, se encuentran siempre en contacto con el agua, de tal modo que las ondas, ultrasónicas alcancen todas las zonas y recovecos difíciles de alcanzar de otra manera. No importa la forma de la pieza, el tipo de superficie o su irregularidad, algo de gran importancia en ciertos sectores, donde su aplicación se ha vuelto muy popular.

Cómo funciona el ultrasonido en el sector limpieza

Gracias a la limpieza ultrasónica, le eficiencia para limpiar cualquier tipo de pieza es absoluta, al tiempo que se incrementa la capacidad productiva de la industria que se vale de ella.

Este tipo de tecnología, funciona a través de ondas longitudinales de alta frecuencia, a estas ondas podemos llamarlas sonido. Las mismas, generan sobre presión y depresión en el líquido en el cual se sumerge la pieza a limpiar, produciéndose lo que se denomina, cavitación.

La cavitación propiamente dicha, no es más que la formación de burbujas dentro de ese líquido. El resultado de esa fuerza de tensión, hace que la misma, rompa con los enlaces iónicos y mecánicos de las partículas de suciedad que se encuentra en la superficie de las piezas. Esta acción reacción, garantiza la eliminación de cualquier rastro de suciedad en cualquier parte de la pieza, por difícil que sea tanto la suciedad, como el acceso a ella. Tras el proceso, la suciedad queda disuelta en el líquido, como si millones de escobillas microscópicas, frotasen esa suciedad con mucha fuerza.

No obstante, el resultado final del proceso, depende de otra serie de factores como:

  • La máquina de lavado ultrasónico utilizada, su potencia, amplitud y frecuencia.
  • El líquido que se añade para su limpieza.
  • La temperatura del medio.
  • La presión existente en el agua.

Se trata de una limpieza adecuada y óptima a la hora de acometer la limpieza de piezas que van a ser utilizadas para fabricar otras cosas o para el mantenimiento de otras máquinas o maquinaria, puesto que limpian la superficie y sus recovecos de manera exhaustiva y rápida.

Las máquinas encargadas de realizar limpieza por ultrasonido, son sencillas y fáciles de utilizar. Antes de escoger una, hay que buscar el modelo que mejor se ajuste al tamaño de las piezas que van a limpiarse en ella. Una vez adquirida la máquina, no es necesario que el usuario reciba ningún tipo de formación especifico o la ayuda de un profesional para hacerla funcionar.

El procedimiento es el que sigue: se llena la cubeta de agua y el producto limpiador concreto y adecuado para los objetos a introducir. El mercado ofrece una amplia variedad, por lo que hay que asegurarse de que es el adecuado en función del grado de suciedad y el tipo de pieza.

Una vez llenada la cubeta, se introducen en su interior las piezas a limpiar, se escoge y selecciona la frecuencia deseada y se inicia la cavitación a la que hacíamos referencia, párrafos atrás. Merced a esta cavitación, se limpiarán las piezas hasta por sus recovecos más insospechados e inaccesibles.

En función del sector para el que este indicada la máquina, pueden variar los tamaños y especificaciones, pero no los componentes que vienen a ser, la placa y el enfriador, el transformador de ultrasonidos, la carcasa, el panel de control digital y la cubeta de acero inoxidable.

Otros aspectos de la limpieza por ultrasonidos

A nivel industrial y para la empresa que la utiliza, la limpieza ultrasónica ofrece numerosas ventajas y beneficios de los que podemos destacar la elevada eficiencia que ofrece. La limpieza por ultrasonidos, es muy eficiente, capaz de limpiar muchas es piezas en muy poco tiempo respecto a otros métodos de limpieza habituales.

Se trata de un método de limpieza muy preciso, la cavitación acústica es muy precisa y capaz de eliminar la suciedad y contaminantes de todas esas zonas pequeñas y difíciles de alcanzar.

Otro de sus beneficios es la seguridad que ofrece, puesto que no utiliza productos químicos tóxicos que puedan ocasionar daños a los trabajadores o el medio ambiente, además de no ser un método invasivo que termine dañando las propias piezas.

Su aplicación supone un ahorro de costes, puesto que la eficiencia mencionada, puede hacer ahorra tiempo y dinero en comparación con otros métodos.

Por supuesto, supone una mejora de la calidad de las piezas y la propia empresa, puesto que la eliminación de la suciedad y los contaminantes es muy efectiva, lo que se traduce en una notable mejora en lo que a calidad de los procesos respecta. Todos los componentes quedan siempre como nuevos.

Además de que la limpieza puede automatizarse de tal manera que, no hay que estar pendiente de ella continuamente.

En cuanto a la aplicación de la limpieza por ultrasonidos, los sectores que se sirven de ella, son muchísimos debido a la cantidad de usos que se le pueden dar. Su uso se encuentra en clara expansión, siendo estos sectores los que ya la utilizan: mantenimiento, aeronáutica, óptica, herramientas de corte, farmacéutica, textil, quirúrgico, ferroviario, dental, relojería y joyería o automoción.

Como se puede observar la diversidad es amplia, por lo que cada sector, requiere unos parámetros de limpieza diferente. Los ultrasonidos ofrecen esa versatilidad y permite hacer un diseño del proceso concreto de forma personalizada, para así, garantizar una limpieza absoluta y un buen rendimiento de la máquina.

Esto quiere decir que los clientes disponen de infinitas y diferentes configuraciones de líquidos, frecuencia y temperatura. A continuación, vamos a detallar los diferentes parámetros de los que se vale una máquina de limpieza por ultrasonidos para ofrecer el mejor servicio.

En primer lugar, hay que considera el líquido a utilizar en la máquina para limpiar cada tipo de pieza. En función del tiempo de limpieza requerido, el material con el que esta elaborada o fabricada la pieza, el tipo de suciedad, etc. Esto determinará el liquido necesario.

La frecuencia, hace referencia a la frecuencia de ondas y no a la temporal y, es la que determina el tamaño de las burbujas que van a producirse durante la cavitación. Por ejemplo, cuando mayor es la suciedad, esta requiere una menor frecuencia y un mayor poder de desbaste. En los elementos más delicados como pueden ser las joyas, esa frecuencia debe ser mas elevada.

Por último, la temperatura que debe estar entre los ochenta y noventa grados, para facilitar la formación de las burbujas y la presión ejercida por el vapor. Este factor, mejora la eficacia de la limpieza.

Como resulta más que obvio, la solución compuesta por el líquido y agua, habrá que cambiarla en algún momento. El cambio de la solución, no tiene un tiempo concreto y preciso que determine cuando hay que hacer un cambio, puesto que este, depende de varios factores, aunque el principal es la suciedad de las piezas. En el caso de limpiar piezas con manchas de carbón, aceite o grasa, evidentemente, la cubeta quedaría muy sucia y su contenido, inservible. Sin embargo, piezas a las que solo hay que quitar suciedad externa como polvo o manchas pequeñas, no dejarán la solución tan sucia. Depende del encargado de la limpieza, determinar cuando es el momento preciso en el cual hay que cambiar la solución de la cubeta.

En conclusión, podemos decir que, en comparación con otras técnicas de limpieza, la que se hace por ultrasonido, requiere menos energía para obtener excelentes resultados. Además de que implica una reducción en el tiempo de trabajo necesario para lograrlos. Sin olvidar que no emite sustancias contaminantes, ni toxicas que puedan contribuir a dañar el medioambiente o a los propios empleados. Se trata sin duda alguna de un sistema de limpieza ecológico que puede limpiar la suciedad más difícil, incluso en las piezas más delicadas y complejas.

Entre todas estas razones y la implementación que esta siendo llevada a cabo, en cada vez más sectores, se considera que este tipo de limpieza, aunque presente en la industria desde hace décadas, puede constituirse como la limpieza más utilizada en el futuro. Seguramente que la tecnología haga de las suyas y favorezca esa posición, dotándola de todavía mejores, prestaciones.